
Desde pequeña me crié en una jardín infantil, así que ya pueden imaginar el universo de estímulo que tuve durante varios años, entre esa batería elementos para el aprendizaje, el que encontraba el más interesante era el de los cuentos. En el jardín infantil donde trabaja mi familia se acostumbra a contar un cuento al finalizar la jornada, el ritual es el siguiente: todos los niños se sientan en el suelo sobre la alfombra, la profesora en una silla pequeñita, saca un cuento en láminas gigantes pintadas a mano, mientras cuenta el cuento se apoya en imágenes, el resto queda a la imaginación. Si te sientas a observar a los niños mientras mi mamá les cuenta el cuento puedes ver como sus ojos se pierden en un infinito, y se mueven tal cual como si las imágenes inmóviles estuvieran vivas y se deslizaran de un lugar a otro. Por esa razón sé mucho sobre cuentos, de entre los que conozco, tengo mis favoritos.
En el mundo mágico de mi mente disfruto contándome mi vida como un cuento, y sintiéndome como un personaje, no hay mucho de particular en eso, pienso que a mucha gente le debe pasar lo mismo. Eso puede ser el origen de mi gusto por el cine, no es nada más que un mismo cuento contado una y otra vez pero de diferentes formas.
Cuando somos niños, los chicos piensan en matar dragones y engañar demonios, las niñas desean se princesas para ser rescatada de todo mal y todo peligro.
Pero la realidad de adulta está llena de bellas insomnes, caperucitas obedientes, negras nieves, lobos prudentes, enanos perezosos, y príncipes rosados. Las únicas que siguen iguales son todas las “ricitos de oro”, que siguen igual de abusadoras, apropiándose de casa, comida y camas ajenas sin ninguna vergüenza ni sentido del peligro.
¿Será por eso que busco gente que cuente buenos cuentos? tan buenos que me los creo, como y trago las historias. Sueño cuentos, mis cuentos, tus cuentos. Todo es una fantasía, que delicia para la mente, pero que abuso para el corazón.

1 comentario:
origen de los sueños es un cuento antes de un cuento, un cuento y contado con la gloria personal y la tragedia ajena. Ambos tiñen de colores distintos y nos mueven en un cielo eterno de imaginacion donde no puedo ir sin pensar en como lo distingues de ti.
magia cegada por tus nubes, dispersada por tu alegria que como un sol, crea colores.
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