viernes, 28 de marzo de 2008

Cartomante


Desde pequeña tengo una fascinación por las cartas y su interpretación mágica. Realmente no recuerdo cuando fué la primera vez que ví un tarot, pero si recurdo haber jugado adivinanzas con cartas españolas y con cartas de formato inglés. Me acuerdo de haber estado horas tratando de cazarle la pista al destino, tanto así que nunca fué un vicio privado, es cosa de ver el dibujo que hiceron de mi en el anuario escolar, con una bola de cristal y con un gato a mis pies. Desde entonces nunca dejé de estudiar esas formas. Todo lo que tiene que ver con la interpretación creativa de los hechos de la vida me ha llamado la atención, desde ahí al mundo de los sueños, tarot de marsella, simbología, astrología occidental, budismo, budismo zen, hinduismo, cristianismo, astrología maya, horóscopos aztecas, tarot zen, i-ching, astrología oriental y uno de los últimos aportes al mundo la "psicomagia".

Las cartas y yo nos queremos, a mi me gusta tocarlas, batirlas entre mis manos, creo que a ellas les encanta también ser interpretadas y leídas. Me gusta sentir la conección que se crea entre las personas cuando de por medio hay una buena lectura de tarot, la sensación de sentirte "descubierto" que se experimenta, te acerca más, te deja ver pensamientos y sentimientos que muchas veces se encuentran fundidos en lo cotidiano.
¿Cómo se aprende? no lo sé, yo sé que hay significados bases que yo conozco, pero de ahí solo queda dejarse llevar por lo que la carta te quiere contar y también hasta dónde quiere llegar quien te hace la pregunta.
¿Es un juego? Sí, para mi sigue siendo un juego, bastante entretenido por cierto. Pero no porque sea un juego pierde su calidad de credibilidad o su seriedad. Sigue siendo un misterio, nunca sabes qué es lo que va a revelar, es un juego que se juega desde hace bastantes años en la historia del hombre, conservando su calidad de secreto, formando parte del ocultismo, de lo que no quieres ver, de aquellas cosas que se disfrutan por su calidad de prohibidas.
La adivinación es muy semejante a otros placeres humanos , una vez que la haz experimentado descubres que es buena, probablemente quieras hacerlo otra vez y otra vez y otra vez.

1 comentario:

aguacerito dijo...

mi amigaaaa tiene un blo...


heheheheheh